La economía naranja, definida en 2013 por el Banco Interamericano de Desarrollo, se refiere al conjunto de actividades que transforman ideas en bienes y servicios culturales, promoviendo tanto el desarrollo económico como el cultural. Este sector busca profesionalizar la creatividad y la innovación en economías emergentes, fomentando la propiedad intelectual y el talento local. La economía naranja se presenta como una gran oportunidad para el desarrollo en América Latina y el Caribe, impulsada por nuevas tecnologías y la conectividad.