Los efectos de las obligaciones se centran en la protección del derecho de crédito, diferenciando entre efectos normales, anormales y auxiliares en relación al acreedor y al deudor. Estos efectos incluyen el cumplimiento espontáneo, ejecución forzada, indemnización por daños, y medidas precautorias como embargos e inhibiciones. Además, se presentan acciones como la de inoponibilidad, subrogación y simulación, que permiten al acreedor asegurar su crédito ante incumplimientos del deudor.