El documento critica duramente la gestión del Ministro del Interior Aníbal Fernández en relación al narcotráfico en Argentina. Acusa a Fernández de prohibir operativos antidrogas, permitir el establecimiento de cárteles de drogas, no controlar los pasos fronterizos donde ingresa la droga, y promover una reforma para despenalizar la venta minorista de drogas. El documento concluye que, debido a estas políticas, Argentina está enfrentando un "genocidio" por el aumento en el consumo y oferta de drogas.