Este cuento describe la muerte misteriosa de Alicia, quien se debilita y delira durante su enfermedad. Se descubre que un parásito monstruoso había estado chupando su sangre cada noche a través de las picaduras en su almohadón de plumas, vaciándola lentamente de sangre y causando su muerte. El parásito se había hinchado mucho al alimentarse exclusivamente de la sangre de Alicia durante sus últimos días de enfermedad, cuando ya no podía moverse.