- Economía agraria con bajos rendimientos y propiedad concentrada en manos de los privilegiados. Artesanado local sin comunicaciones ni mercado unificado.
- Sociedad estratificada y rígida dividida en nobles, clero y no privilegiados.
- Gobierno absolutista con reyes que ejercían un poder prácticamente ilimitado como representantes divinos con autoridad suprema en todos los ámbitos.