El primer vehículo propulsado a vapor fue creado en 1769 por Nicholas-Joseph Cugnot en Francia. A lo largo de los siglos XIX y XX, los vehículos fueron evolucionando desde carruajes de vapor hasta los primeros automóviles con motores de gasolina e innovaciones como la transmisión por cadena y los frenos hidráulicos. En la actualidad los vehículos incluyen tecnologías como la automatización y alcanzan velocidades superiores a 431 km/h.