El ayuno es una práctica religiosa de privación voluntaria de comida por motivos espirituales como acto de penitencia, oración o preparación para un evento importante. Tradicionalmente se asocia con la Cuaresma como símbolo de renuncia para acercarse a Dios, pero los profetas enfatizan que el verdadero ayuno implica también compasión por los necesitados y lucha contra la injusticia.