EL CAMINO DEL CHAMAN
“Cuando te acuestas en la hierba al anochecer y miras al
cielo, te asombra el infinito número de estrellas que
existen en él ?
Crees que nuestro planeta es sólo un punto más en el
universo, y sin embargo aún te maravillas de ello ?
Has experimentado, al estar en medio de un bosque, o al enfrentarte al
poderoso mar, o al mirar hacia la silenciosa montaña, la sensación de
que estás contemplando algo sagrado y más grande de lo que hubieras
imaginado ?
Crees que eres parte de la naturaleza, más que el dueño de ella ?
Eres escéptico respecto a todo lo que te han dicho acerca de Dios, pero sin
embargo, aún existe dentro de ti, la sensación de que existe algo más
grande y eterno ?
Si respondiste “Sí” a todo lo anterior, eres un brujo/a. Y muy probablemente
ya lo habías experimentado, pero no sabías como llamarlo.”
Chamán/a, sacerdote/sacerdotisa, curandero/sanadora,
hombre/mujer de conocimiento, druida/druidesa, brujo/a, son
algunas de las palabras que comparten un mismo significado,
aunque existan determinadas diferencias que no son aquí
relevantes.
La práctica de los ejercicios y técnicas
que aquí vamos a exponer, constituyen
según nos dicta la experiencia, una
puerta de entrada a la vivencia directa
de lo sobrenatural, es decir de una
realidad diferente a la ordinaria, una
“realidad aparte”, y es sólo mediante
esta experiencia que pueden cobrar
todo su sentido aquellas explicaciones.
Sabemos que exactamente esto es
aquello que se espera que diga un
charlatán, pero la verdad o validez de
esta visión o vivencia de la realidad,
sólo puede ser enjuiciada desde dentro
de ella misma y por sus resultados; sólo
la eficacia transformadora y operativa
–en nosotros mismos - de esta manera
de ver el mundo y de las prácticas que
comporta, podrá demostrarnos su
corrección, validez o verdad.
La descripción
teórica y racional del
mundo, según la
tradición de los
brujos, ha de ser
considerada tan sólo,
como una
herramienta – un
mito, si se quiere-
que tiene la función
de proporcionar un
apoyo operativo
para comprender e
interactuar
funcionalmente con
la Realidad que está
“más allá” de la
percepción ordinaria,
de toda teoría y de
toda Razón.
La visión del mundo de los brujos, hunde sus raíces en el misterio, aunque es evidente
que tiene un sustrato multiétnico común, podríamos rastrear su origen hasta mucho
antes de las primeras grandes civilizaciones, incluso nos atreveríamos a afirmar que
existen indicios seguros (El Brujo de Lascaux aprox. 30.000 antes de nuestra era) de que
se celebraban rituales que se podrían denominar chamanicos quizás ya en tiempos del
Hasta la llegada de las religiones patriarcales como las judeo-cristianas, y en general
todas las que tienen origen en el denominado Creciente Fértil, la tierra se tenía que
cuidar y no someterla, no existía el concepto de “NATURALEZA SALVAJE “ – en el
sentido de hostil, peligrosa, algo que tenemos que eliminar como sea (ved nuestras
ciudades)- los grandes bosques, las inmensa llanuras, los fecundos prados, eran más
bien considerados como jardines a los cuales hacía falta tratar con cariño; los enormes
rebaños de herbívoros a los cuales se daba caza y la multitud de frutos que se
recolectaban, eran considerados sagrados y respetados profundamente, mirando de
proveerse sólo de aquello que es necesario para la supervivencia y nunca abusando en
exceso, previniendo para asegurar las necesidades de las siguientes generaciones.
Los fenómenos de la naturaleza: las grandes montañas, la lluvia, el viento, el
rayo, los ríos y fuentes, las cuevas, incluso los peligros más evidentes: el león, el
gran oso de las cavernas, el lobo, o la misma muerte, fueron considerados
emanaciones muy especiales del tejido del Universo y elevados a la categoría de
dioses. Incluso la humanidad misma fue considerada divina y la Gran Madre, la
Madre Tierra rigió los destinos de todos, acompañada del Padre Espíritu.
Esta filosofía se denomina
panteísta, y se puede resumir cómo
sigue: “La última realidad, el más
grande objeto de veneración es el
Universo. La Naturaleza es una
sagrada parte de este, de la cual
nosotros a su vez también
formamos parte, de manera
inseparable, ya sea en la vida o en
la muerte”.
Si dios está en todos nosotros, y nosotros formamos parte de dios, entonces
nosotros somos sagrados. Segundo, si dios está en los otros, en nuestro prójimo,
entonces las otras personas son igualmente sagradas, sin exclusión. Tercero, si
dios está en la naturaleza, en el ambiente, en los animales y las plantas, entonces
estos son sagrados, y merecen nuestra atención y cuidados.
Cuando decimos: “veneramos el universo”, no estamos hablando de un ser
supernatural, sino que hablamos de como nuestros sentidos y emociones nos
hacen responder al sobrecogedor misterio y poder que nos rodea.
El universo nos ha creado, nos ha sostenido y
nos tomará de vuelta. Esta certeza hace que
nos sintamos en nuestro “hogar” en
cualquier parte en la que estemos. Aquí
pertenecemos. Este es nuestro paraíso. La
tierra prometida es justo en la que estás
parado ahora.
Para los brujos, el mundo no está compuesto por los objetos tal y como se presentan ante
nuestra percepción, a través de los cinco sentidos y el pensamiento, sino que está
compuesto por campos de energía a los cuales denominan “las emanaciones del Gran
Espíritu” o del “Águila” – en nuestra cultura occidental la palabra ánima –alma, aliento
vital, tiene una cierta semejanza-, emanaciones que conforman de hecho la única
realidad, la verdaderamente trascendente.
Desde la percepción ordinaria, los
seres humanos tenemos acceso tan
sólo a dos. Una es la banda dónde se
encuentra agrupada la vida orgánica
y la otra es una banda que contiene
estructuras “presumiblemente” sin
conciencia, como los minerales, los
gases y los líquidos. Dentro de la
banda de emanaciones de los seres
orgánicos, existe una franja en
particular que se refiere a la banda
del ser humano y que determina los
estrechos límites de la percepción de
lo conocido. Las emanaciones
normalmente alineadas –percibidas-
se conocen como “conciencia
normal” y los brujos suelen
denominarlas el lado derecho o
tonal.
Dentro de la banda de los seres humanos queda un gran número de
emanaciones accesibles, pero que por razones sociales, culturales u otras
son rechazadas, permanecen como posibilidades latentes, aunque
normalmente son ignoradas durante toda la vida. Son aquellas intuiciones
que asociamos a conceptos como magia, sobrenatural, espiritual y que
hemos aprendido a arrinconar en algún lugar perdido de la mente.
Las emanaciones que hay más
allá de la banda de los seres
humanos, constituyen
propiamente aquello
“desconocido”, y casi nunca son
alineadas en el contexto de la
gente común. Precisamente por
esto, una parte muy importante
del trabajo de aprendizaje de los
brujos, consiste a desarrollar las
capacidades y entrenarse para
percibir estas emanaciones.
Aquello que determina qué
emanaciones serán
seleccionadas o alineadas en
un momento específico de
percepción se denomina “el
punto de anclaje”. Para el
hombre ordinario, común, la
posición de su “punto de
anclaje” produce un
alineamiento singular, que
denominamos “el mundo
ordinario”, el de todos los
días.
El requisito inicial de todo
aprendiz, consiste a adquirir la
habilidad de conseguir
deliberadamente el movimiento
del punto de anclaje, para
sobreponerse más allá de los
estrechos límites de su
percepción ordinaria. Aunque
este aprendizaje no resulta fácil,
basta un pequeño movimiento
para producir cambios enormes
en la vida de cualquier persona,
tanto en su forma de ser, como
de comportarse y/o percibir el
mundo que le rodea.
Todo el sistema de aprendizaje de
los brujos, tiene este objetivo y
por esto se divide en dos áreas: las
enseñanzas del lado derecho; y las
enseñanzas para el lado izquierdo;
y no son sino formas de “no-
hacer” para mover el punto de
anclaje y sus expresiones más
representativas son: la acecho –
estar siempre atento al momento,
como un cazador que se enfrenta
a un peligroso depredador- y el
sueño – escuchar los mensajes
que nos envía el mal llamado
subconsciente- .
A la facultad que
agrupa las
emanaciones
apropiadas para
infundir orden y
sentido a la
percepción de cada
objeto en particular,
se le conoce como
atención, y no es un
fenómeno fortuito
sino que responde a
un entrenamiento
específico que
realizamos a lo
largo de toda
nuestra vida y las
características
fundamentales
quedan delineadas
ya en los primeros
meses y años de
vida.
En el momento de su nacimiento, un niño no percibe el mundo del mismo modo que los adultos,
esto se debe a que su atención no está operante todavía como primera atención, por lo tanto
no comparte el mundo conceptual de quienes le rodean. Aunque se encuentra rodeado por las
mismas emanaciones que los otros, no ha aprendido a seleccionarlas como los adultos. Esto lo
habrá de conseguir despacio, a medida que vaya creciendo y asimilando la descripción del
mundo que le proporcionan sus mayores. De manera natural, cada una de las personas que
entran en contacto con un bebé, especialmente los adultos, se constituye en un maestro que le
describe incesantemente el mundo y aunque inicialmente el niño no comprende la descripción,
puesto que no percibe el mundo en estos términos, poco a poco la irá asimilando, aprendiendo
finalmente a percibir la realidad de acuerdo con los términos de la descripción que le han
inculcado.
De hecho, será la descripción
adquirida la que determinará la
forma precisa en que su propia
percepción –atención- seleccione y
organice los campos de energía que
le rodean.
Para los brujos existen tres niveles distintos de atención: la primera atención, es el
ordenamiento de percepción en el mundo de lo conocido, lo ordinario; la segunda atención,
opera y pone orden en la esfera de lo desconocido, la “realidad aparte”; y la atención
tercera, integra a las dos primeras, permitiendo entrar –actuar- en lo que no se puede
conocer.
Para la gente común y
para el aprendiz de
brujo, la primera
atención es la más
importante, porque es
el campo de
operaciones, en el que
su vida tiene lugar. De
hecho, el manejo
especializado y
estratégico de sus
acciones en la primera
atención, el control de
la atención, es lo que le
permitirá el éxito en su
vida ordinaria y
eventualmente, el
acceso a la segunda.
Por lo tanto, aquello que percibimos
cotidianamente, es la descripción
misma que fluye constantemente de
nosotros hacia el exterior, construyendo
nuestro mundo individual. El fluir de la
descripción se mantiene
ininterrumpidamente, sosteniendo de
este modo la percepción del mundo que
nos es familiar, momento a momento,
día a día, año tras año. Si este fluir - por
la razón que sea - se suspende, la
realidad que está generando también
se desploma, experiencia que los brujos
denominan – parar el mundo -. Y el
resultado de esa experiencia, de ese
“parar el mundo” es “Ver” el mundo tal
y como en Realidad es.
El diálogo interno, la conversación mental que sostenemos continuamente con nosotros
mismos, es la expresión más inmediata –la primera- de la descripción asimilada por cada uno.
Es una especie de guardián, la tarea fundamental del cual es proteger esta descripción,
alimentándola con su propio contenido – los pensamientos – y generando quehaceres que la
refuerzan. Es debido a las cosas que nos decimos a nosotros mismos que percibimos el mundo y
nos comportamos de la manera como lo hacemos. Comúnmente solemos sustituir la realidad
en torno nuestro por nuestros propios pensamientos.
Miramos el mundo, las cosas,
personas o a nosotros mismos, al
mismo tiempo que pensamos cosas
sobre lo que vemos y acabamos
tomando nuestros pensamientos
como si fueran la cosa real. Nos
decimos que el mundo es de esta, o
de aquella manera y acabamos
convencidos de que el mundo es
así, por y en sí mismo.
por eso es por lo que los brujos consideran parar el diálogo interno como la llave que abre la
puerta entre los mundos, o entre las diversas bandas.
La capacidad de seleccionar entre las
diferentes bandas de emanaciones
según los términos de una
descripción que es compartida por
los otros humanos se denomina
“primer anillo de poder”, con él,
enganchamos los elementos del
mundo y los proyectamos en la
descripción. Al mismo tiempo, los
anillos de poder de toda la gente,
están constantemente enganchados
entre si, por lo que la construcción de
la realidad, en términos de la
descripción es en cierto modo, una
tarea colectiva, en la cual participan
todos aquellos que están
involucrados en cada situación
específica, lo que posibilita la
percepción de cada objeto en
particular de manera muy parecida
por todos los participantes.
Una característica del funcionamiento
del primero anillo es que puede ser
bloqueado a causa de realizar
acciones no funcionales ajenas a la
descripción, conocidas como “no-
hacer”. Cualquier tipo de acción que
no sea congruente con la descripción
ordinaria del mundo o del sí mismo,
constituye un no hacer que
interrumpe el flujo de la descripción y
esta interrupción a su vez, suspende el
hacer, el mundo conocido, de forma
que el no hacer, constituye el camino
de acceso al lado desconocido de la
realidad, el nagual, la realidad aparte,
la conciencia del otro yo.
Para percibir el mundo en términos distintos a la descripción ordinaria del mundo, los brujos
utilizan “un segundo anillo de poder” que los permite construir otros mundos. Aunque todos los
seres humanos disponemos de este segundo anillo, sólo se puede utilizar cuando se bloquea el
primero, lo que rara vez sucede en la vida de la gente común.
Como el no hacer, se
practica desde el lado
derecho de la conciencia,
pero tiene la facultad de
llevarnos a facetas del
lado izquierdo, su
práctica sistemática crea
puntos de contacto entre
ambos lados que
lentamente, se acercan a
la integración, resultado
que se conoce como
totalidad de uno mismo.
Todo aquello a lo que nos referimos cuando decimos “yo” – el
ego -, es también un elemento de la descripción que hemos
asimilado. Esta parte, nos mantiene encadenados a una
determinada forma de ser y de comportarnos que aunque
parece absoluta y definitiva, pero -como ya hemos visto-
puede ser interrumpida o suspendida del todo, lo que abre
posibilidades ilimitadas en cuanto al que podamos ser o hacer.
pudiendo reconocer entonces, nuestra verdadera naturaleza de campos de energía, libres y
fluidos. A partir de este momento, podemos darnos a la tarea de reinventarnos a nosotros
mismos de manera voluntaria e intencionada.
Uno de los aspectos más
comprensivos de la visión de los
brujos, es la concepción dual de la
realidad expresada en los términos
de tonal y nagual. El tonal es el
espacio que se mueve el hombre
común a lo largo de toda su vida,
incluye todo cuánto el hombre
común es, piensa y hace; la razón,
el pensamiento y la descripción del
mundo, todo el espectro de lo
conocido. Por su parte, el nagual
sería todo aquello que queda fuera
del tonal, algo que en su sentido
último no se puede pensar, ni
explicar racionalmente.
El tonal seria como una isla en
la cual transcurre toda la vida,
los seres humanos no conocen
nada más allá de los estrechos
límites de la isla. El nagual
seria todo este insondable
misterio que se extiende en
torno a ella. El nagual no
puede ser comprendido o
verbalizado, no obstante,
puede ser atestiguado,
experimentado. En última
instancia, todo ocurre en el
nagual, aunque sin la
protección del tonal que da
orden y sentido a las
emanaciones, las personas
sucumbirían ante el impacto
devastador del caos aparente
del nagual.
Entre los pueblos mal denominados
primitivos los mitos y los rituales,
están íntimamente unidos. El ritual, la
ceremonia, es el tiempo “fuera del
tiempo”, el espacio dónde los seres
humanos serán transfigurados y
habrán de encarnar a los seres
mágicos de los que hablan sus
canciones y leyendas; el tiempo en
que los seres de poder, luz, amor y
conocimiento vienen a la tierra y se
igualan con los hombres, o dicho de
otra forma, el tiempo en que los
hombres se convierten en los seres
mágicos que sueñan ser.
Del mismo modo, el camino del
brujo, en el cual los brujos son seres
mágicos viviendo con alegría y
poder, en medio de la sociedad de
todos los días, es un mito de
nuestro tiempo. No porque los
brujos o los Hombres/mujeres de
Conocimiento, no tengan una
existencia concreta, que si la tienen,
sino porque tienen la misma función
que los otros mitos: reflejar
nuestras más queridas y dignas
aspiraciones como seres mortales e
invitarnos a hacerlas realidad en
nuestra experiencia.
Uno no es totalmente nunca
un brujo/a, o un
hombre/mujer de
conocimiento, aunque
estemos permanentemente
luchando por llegar a serlo,
siempre estamos en el
camino. El mito del/la
Brujo/a es una maravillosa
invitación a encarnarlo y de
este modo, volverlo real en
nuestra propia persona.
Empieza por el trabajo de llevar algo de tiempo mágico a nuestra vida de
todos los días, cuando en lugar de comportarnos como máquinas elegimos
el acto a propósito, el no hacer. Estos son momentos de luz a través de los
cuales dirigimos nuestras vidas y lo que nos sucede desde dentro, son como
el momento mágico de una ceremonia, en los que la vida nos habla
personalmente y nosotros la entendemos, en que la vida se hace nuestra
amiga y comprendemos lo que significan el poder y el conocimiento.
El reto para quien sigue el camino de
los brujos es trabajar duramente
para conseguir que estos momentos
mágicos en que consigue encarnar el
mito, sean cada vez más frecuentes
y continuos, hasta que la magia
predomine sobre la sumisión y la
armonía sobre el caos. Hasta que su
sueño de poder y libertad
predominen sobre la realidad de la
gente de todos los días. Hasta que el
sueño se vuelva realidad.
Dicen los brujos que una persona adelanta hacia al saber cómo hacia la guerra: con miedo,
con respeto, bien despierto y con absoluta confianza, por esto el camino del brujo es
parecido al de un guerrero. El brujo, como el guerrero, siempre está en lucha. Su lucha es
contra sus propias debilidades y limitaciones, contra las fuerzas que se oponen al
ensanchamiento de su conocimiento y poder, contra las fuerzas de su destino como hombre
corriente y común, determinado en todo por su historia personal y circunstancias.
El aprendiz de brujo, quiere rescatar la posibilidad de elegir por sí mismo, como
ser y como vivir. Es una lucha por la armonía y la quietud, por la libertad a
sabiendas de que esta empieza dentro de un mismo, para proyectarse de allí
hacia todo lo que compone el mundo en que actúa. Es una lucha callada, suave y
alegre.
Entre las armas fundamentales del brujo, se
tiene que destacar la voluntad, un poder que
emana de si mismo para tocar y sentir el
mundo, para dirigirlo. Un poder que tendrá que
llevarlo a batallas más grandes e intensas, que
su razón no se atrevería a enfrentar.
Cuenta también como formidable
escudo, con la conciencia plena de su
muerte inminente y por lo tanto hace
de cada acto su última batalla y por lo
tanto, da lo mejor de sí. Con la muerte
como compañera constante que
infunde poder a todos sus actos,
transforma en tiempo mágico su
tiempo como hombre vivo sobre la
tierra. Esta conciencia de la muerte
inminente le dota del desenganche
necesario para no aferrarse a nada y
para no negarse a nada.
Desenganchado de todo,
consciente de su muerte
inminente y en constante lucha,
el brujo aprende a construir su
vida gracias al poder de sus
decisiones. Trabaja para
conseguir el control de sí mismo
en cada momento y al hacerlo,
consigue el control de su mundo
personal. Ha tomado en sus
manos el rumbo de su vida…
El camino del chamán

El camino del chamán

  • 1.
  • 2.
    “Cuando te acuestasen la hierba al anochecer y miras al cielo, te asombra el infinito número de estrellas que existen en él ? Crees que nuestro planeta es sólo un punto más en el universo, y sin embargo aún te maravillas de ello ?
  • 3.
    Has experimentado, alestar en medio de un bosque, o al enfrentarte al poderoso mar, o al mirar hacia la silenciosa montaña, la sensación de que estás contemplando algo sagrado y más grande de lo que hubieras imaginado ? Crees que eres parte de la naturaleza, más que el dueño de ella ?
  • 4.
    Eres escéptico respectoa todo lo que te han dicho acerca de Dios, pero sin embargo, aún existe dentro de ti, la sensación de que existe algo más grande y eterno ? Si respondiste “Sí” a todo lo anterior, eres un brujo/a. Y muy probablemente ya lo habías experimentado, pero no sabías como llamarlo.”
  • 5.
    Chamán/a, sacerdote/sacerdotisa, curandero/sanadora, hombre/mujerde conocimiento, druida/druidesa, brujo/a, son algunas de las palabras que comparten un mismo significado, aunque existan determinadas diferencias que no son aquí relevantes.
  • 6.
    La práctica delos ejercicios y técnicas que aquí vamos a exponer, constituyen según nos dicta la experiencia, una puerta de entrada a la vivencia directa de lo sobrenatural, es decir de una realidad diferente a la ordinaria, una “realidad aparte”, y es sólo mediante esta experiencia que pueden cobrar todo su sentido aquellas explicaciones. Sabemos que exactamente esto es aquello que se espera que diga un charlatán, pero la verdad o validez de esta visión o vivencia de la realidad, sólo puede ser enjuiciada desde dentro de ella misma y por sus resultados; sólo la eficacia transformadora y operativa –en nosotros mismos - de esta manera de ver el mundo y de las prácticas que comporta, podrá demostrarnos su corrección, validez o verdad.
  • 7.
    La descripción teórica yracional del mundo, según la tradición de los brujos, ha de ser considerada tan sólo, como una herramienta – un mito, si se quiere- que tiene la función de proporcionar un apoyo operativo para comprender e interactuar funcionalmente con la Realidad que está “más allá” de la percepción ordinaria, de toda teoría y de toda Razón.
  • 8.
    La visión delmundo de los brujos, hunde sus raíces en el misterio, aunque es evidente que tiene un sustrato multiétnico común, podríamos rastrear su origen hasta mucho antes de las primeras grandes civilizaciones, incluso nos atreveríamos a afirmar que existen indicios seguros (El Brujo de Lascaux aprox. 30.000 antes de nuestra era) de que se celebraban rituales que se podrían denominar chamanicos quizás ya en tiempos del
  • 9.
    Hasta la llegadade las religiones patriarcales como las judeo-cristianas, y en general todas las que tienen origen en el denominado Creciente Fértil, la tierra se tenía que cuidar y no someterla, no existía el concepto de “NATURALEZA SALVAJE “ – en el sentido de hostil, peligrosa, algo que tenemos que eliminar como sea (ved nuestras ciudades)- los grandes bosques, las inmensa llanuras, los fecundos prados, eran más bien considerados como jardines a los cuales hacía falta tratar con cariño; los enormes rebaños de herbívoros a los cuales se daba caza y la multitud de frutos que se recolectaban, eran considerados sagrados y respetados profundamente, mirando de proveerse sólo de aquello que es necesario para la supervivencia y nunca abusando en exceso, previniendo para asegurar las necesidades de las siguientes generaciones.
  • 10.
    Los fenómenos dela naturaleza: las grandes montañas, la lluvia, el viento, el rayo, los ríos y fuentes, las cuevas, incluso los peligros más evidentes: el león, el gran oso de las cavernas, el lobo, o la misma muerte, fueron considerados emanaciones muy especiales del tejido del Universo y elevados a la categoría de dioses. Incluso la humanidad misma fue considerada divina y la Gran Madre, la Madre Tierra rigió los destinos de todos, acompañada del Padre Espíritu.
  • 11.
    Esta filosofía sedenomina panteísta, y se puede resumir cómo sigue: “La última realidad, el más grande objeto de veneración es el Universo. La Naturaleza es una sagrada parte de este, de la cual nosotros a su vez también formamos parte, de manera inseparable, ya sea en la vida o en la muerte”.
  • 12.
    Si dios estáen todos nosotros, y nosotros formamos parte de dios, entonces nosotros somos sagrados. Segundo, si dios está en los otros, en nuestro prójimo, entonces las otras personas son igualmente sagradas, sin exclusión. Tercero, si dios está en la naturaleza, en el ambiente, en los animales y las plantas, entonces estos son sagrados, y merecen nuestra atención y cuidados. Cuando decimos: “veneramos el universo”, no estamos hablando de un ser supernatural, sino que hablamos de como nuestros sentidos y emociones nos hacen responder al sobrecogedor misterio y poder que nos rodea.
  • 13.
    El universo nosha creado, nos ha sostenido y nos tomará de vuelta. Esta certeza hace que nos sintamos en nuestro “hogar” en cualquier parte en la que estemos. Aquí pertenecemos. Este es nuestro paraíso. La tierra prometida es justo en la que estás parado ahora.
  • 14.
    Para los brujos,el mundo no está compuesto por los objetos tal y como se presentan ante nuestra percepción, a través de los cinco sentidos y el pensamiento, sino que está compuesto por campos de energía a los cuales denominan “las emanaciones del Gran Espíritu” o del “Águila” – en nuestra cultura occidental la palabra ánima –alma, aliento vital, tiene una cierta semejanza-, emanaciones que conforman de hecho la única realidad, la verdaderamente trascendente.
  • 15.
    Desde la percepciónordinaria, los seres humanos tenemos acceso tan sólo a dos. Una es la banda dónde se encuentra agrupada la vida orgánica y la otra es una banda que contiene estructuras “presumiblemente” sin conciencia, como los minerales, los gases y los líquidos. Dentro de la banda de emanaciones de los seres orgánicos, existe una franja en particular que se refiere a la banda del ser humano y que determina los estrechos límites de la percepción de lo conocido. Las emanaciones normalmente alineadas –percibidas- se conocen como “conciencia normal” y los brujos suelen denominarlas el lado derecho o tonal.
  • 16.
    Dentro de labanda de los seres humanos queda un gran número de emanaciones accesibles, pero que por razones sociales, culturales u otras son rechazadas, permanecen como posibilidades latentes, aunque normalmente son ignoradas durante toda la vida. Son aquellas intuiciones que asociamos a conceptos como magia, sobrenatural, espiritual y que hemos aprendido a arrinconar en algún lugar perdido de la mente.
  • 17.
    Las emanaciones quehay más allá de la banda de los seres humanos, constituyen propiamente aquello “desconocido”, y casi nunca son alineadas en el contexto de la gente común. Precisamente por esto, una parte muy importante del trabajo de aprendizaje de los brujos, consiste a desarrollar las capacidades y entrenarse para percibir estas emanaciones.
  • 18.
    Aquello que determinaqué emanaciones serán seleccionadas o alineadas en un momento específico de percepción se denomina “el punto de anclaje”. Para el hombre ordinario, común, la posición de su “punto de anclaje” produce un alineamiento singular, que denominamos “el mundo ordinario”, el de todos los días.
  • 19.
    El requisito inicialde todo aprendiz, consiste a adquirir la habilidad de conseguir deliberadamente el movimiento del punto de anclaje, para sobreponerse más allá de los estrechos límites de su percepción ordinaria. Aunque este aprendizaje no resulta fácil, basta un pequeño movimiento para producir cambios enormes en la vida de cualquier persona, tanto en su forma de ser, como de comportarse y/o percibir el mundo que le rodea.
  • 20.
    Todo el sistemade aprendizaje de los brujos, tiene este objetivo y por esto se divide en dos áreas: las enseñanzas del lado derecho; y las enseñanzas para el lado izquierdo; y no son sino formas de “no- hacer” para mover el punto de anclaje y sus expresiones más representativas son: la acecho – estar siempre atento al momento, como un cazador que se enfrenta a un peligroso depredador- y el sueño – escuchar los mensajes que nos envía el mal llamado subconsciente- .
  • 21.
    A la facultadque agrupa las emanaciones apropiadas para infundir orden y sentido a la percepción de cada objeto en particular, se le conoce como atención, y no es un fenómeno fortuito sino que responde a un entrenamiento específico que realizamos a lo largo de toda nuestra vida y las características fundamentales quedan delineadas ya en los primeros meses y años de vida.
  • 22.
    En el momentode su nacimiento, un niño no percibe el mundo del mismo modo que los adultos, esto se debe a que su atención no está operante todavía como primera atención, por lo tanto no comparte el mundo conceptual de quienes le rodean. Aunque se encuentra rodeado por las mismas emanaciones que los otros, no ha aprendido a seleccionarlas como los adultos. Esto lo habrá de conseguir despacio, a medida que vaya creciendo y asimilando la descripción del mundo que le proporcionan sus mayores. De manera natural, cada una de las personas que entran en contacto con un bebé, especialmente los adultos, se constituye en un maestro que le describe incesantemente el mundo y aunque inicialmente el niño no comprende la descripción, puesto que no percibe el mundo en estos términos, poco a poco la irá asimilando, aprendiendo finalmente a percibir la realidad de acuerdo con los términos de la descripción que le han inculcado.
  • 23.
    De hecho, serála descripción adquirida la que determinará la forma precisa en que su propia percepción –atención- seleccione y organice los campos de energía que le rodean.
  • 24.
    Para los brujosexisten tres niveles distintos de atención: la primera atención, es el ordenamiento de percepción en el mundo de lo conocido, lo ordinario; la segunda atención, opera y pone orden en la esfera de lo desconocido, la “realidad aparte”; y la atención tercera, integra a las dos primeras, permitiendo entrar –actuar- en lo que no se puede conocer.
  • 25.
    Para la gentecomún y para el aprendiz de brujo, la primera atención es la más importante, porque es el campo de operaciones, en el que su vida tiene lugar. De hecho, el manejo especializado y estratégico de sus acciones en la primera atención, el control de la atención, es lo que le permitirá el éxito en su vida ordinaria y eventualmente, el acceso a la segunda.
  • 26.
    Por lo tanto,aquello que percibimos cotidianamente, es la descripción misma que fluye constantemente de nosotros hacia el exterior, construyendo nuestro mundo individual. El fluir de la descripción se mantiene ininterrumpidamente, sosteniendo de este modo la percepción del mundo que nos es familiar, momento a momento, día a día, año tras año. Si este fluir - por la razón que sea - se suspende, la realidad que está generando también se desploma, experiencia que los brujos denominan – parar el mundo -. Y el resultado de esa experiencia, de ese “parar el mundo” es “Ver” el mundo tal y como en Realidad es.
  • 27.
    El diálogo interno,la conversación mental que sostenemos continuamente con nosotros mismos, es la expresión más inmediata –la primera- de la descripción asimilada por cada uno. Es una especie de guardián, la tarea fundamental del cual es proteger esta descripción, alimentándola con su propio contenido – los pensamientos – y generando quehaceres que la refuerzan. Es debido a las cosas que nos decimos a nosotros mismos que percibimos el mundo y nos comportamos de la manera como lo hacemos. Comúnmente solemos sustituir la realidad en torno nuestro por nuestros propios pensamientos.
  • 28.
    Miramos el mundo,las cosas, personas o a nosotros mismos, al mismo tiempo que pensamos cosas sobre lo que vemos y acabamos tomando nuestros pensamientos como si fueran la cosa real. Nos decimos que el mundo es de esta, o de aquella manera y acabamos convencidos de que el mundo es así, por y en sí mismo.
  • 29.
    por eso espor lo que los brujos consideran parar el diálogo interno como la llave que abre la puerta entre los mundos, o entre las diversas bandas.
  • 30.
    La capacidad deseleccionar entre las diferentes bandas de emanaciones según los términos de una descripción que es compartida por los otros humanos se denomina “primer anillo de poder”, con él, enganchamos los elementos del mundo y los proyectamos en la descripción. Al mismo tiempo, los anillos de poder de toda la gente, están constantemente enganchados entre si, por lo que la construcción de la realidad, en términos de la descripción es en cierto modo, una tarea colectiva, en la cual participan todos aquellos que están involucrados en cada situación específica, lo que posibilita la percepción de cada objeto en particular de manera muy parecida por todos los participantes.
  • 31.
    Una característica delfuncionamiento del primero anillo es que puede ser bloqueado a causa de realizar acciones no funcionales ajenas a la descripción, conocidas como “no- hacer”. Cualquier tipo de acción que no sea congruente con la descripción ordinaria del mundo o del sí mismo, constituye un no hacer que interrumpe el flujo de la descripción y esta interrupción a su vez, suspende el hacer, el mundo conocido, de forma que el no hacer, constituye el camino de acceso al lado desconocido de la realidad, el nagual, la realidad aparte, la conciencia del otro yo.
  • 32.
    Para percibir elmundo en términos distintos a la descripción ordinaria del mundo, los brujos utilizan “un segundo anillo de poder” que los permite construir otros mundos. Aunque todos los seres humanos disponemos de este segundo anillo, sólo se puede utilizar cuando se bloquea el primero, lo que rara vez sucede en la vida de la gente común.
  • 33.
    Como el nohacer, se practica desde el lado derecho de la conciencia, pero tiene la facultad de llevarnos a facetas del lado izquierdo, su práctica sistemática crea puntos de contacto entre ambos lados que lentamente, se acercan a la integración, resultado que se conoce como totalidad de uno mismo.
  • 34.
    Todo aquello alo que nos referimos cuando decimos “yo” – el ego -, es también un elemento de la descripción que hemos asimilado. Esta parte, nos mantiene encadenados a una determinada forma de ser y de comportarnos que aunque parece absoluta y definitiva, pero -como ya hemos visto- puede ser interrumpida o suspendida del todo, lo que abre posibilidades ilimitadas en cuanto al que podamos ser o hacer.
  • 35.
    pudiendo reconocer entonces,nuestra verdadera naturaleza de campos de energía, libres y fluidos. A partir de este momento, podemos darnos a la tarea de reinventarnos a nosotros mismos de manera voluntaria e intencionada.
  • 36.
    Uno de losaspectos más comprensivos de la visión de los brujos, es la concepción dual de la realidad expresada en los términos de tonal y nagual. El tonal es el espacio que se mueve el hombre común a lo largo de toda su vida, incluye todo cuánto el hombre común es, piensa y hace; la razón, el pensamiento y la descripción del mundo, todo el espectro de lo conocido. Por su parte, el nagual sería todo aquello que queda fuera del tonal, algo que en su sentido último no se puede pensar, ni explicar racionalmente.
  • 37.
    El tonal seriacomo una isla en la cual transcurre toda la vida, los seres humanos no conocen nada más allá de los estrechos límites de la isla. El nagual seria todo este insondable misterio que se extiende en torno a ella. El nagual no puede ser comprendido o verbalizado, no obstante, puede ser atestiguado, experimentado. En última instancia, todo ocurre en el nagual, aunque sin la protección del tonal que da orden y sentido a las emanaciones, las personas sucumbirían ante el impacto devastador del caos aparente del nagual.
  • 38.
    Entre los pueblosmal denominados primitivos los mitos y los rituales, están íntimamente unidos. El ritual, la ceremonia, es el tiempo “fuera del tiempo”, el espacio dónde los seres humanos serán transfigurados y habrán de encarnar a los seres mágicos de los que hablan sus canciones y leyendas; el tiempo en que los seres de poder, luz, amor y conocimiento vienen a la tierra y se igualan con los hombres, o dicho de otra forma, el tiempo en que los hombres se convierten en los seres mágicos que sueñan ser.
  • 39.
    Del mismo modo,el camino del brujo, en el cual los brujos son seres mágicos viviendo con alegría y poder, en medio de la sociedad de todos los días, es un mito de nuestro tiempo. No porque los brujos o los Hombres/mujeres de Conocimiento, no tengan una existencia concreta, que si la tienen, sino porque tienen la misma función que los otros mitos: reflejar nuestras más queridas y dignas aspiraciones como seres mortales e invitarnos a hacerlas realidad en nuestra experiencia.
  • 40.
    Uno no estotalmente nunca un brujo/a, o un hombre/mujer de conocimiento, aunque estemos permanentemente luchando por llegar a serlo, siempre estamos en el camino. El mito del/la Brujo/a es una maravillosa invitación a encarnarlo y de este modo, volverlo real en nuestra propia persona.
  • 41.
    Empieza por eltrabajo de llevar algo de tiempo mágico a nuestra vida de todos los días, cuando en lugar de comportarnos como máquinas elegimos el acto a propósito, el no hacer. Estos son momentos de luz a través de los cuales dirigimos nuestras vidas y lo que nos sucede desde dentro, son como el momento mágico de una ceremonia, en los que la vida nos habla personalmente y nosotros la entendemos, en que la vida se hace nuestra amiga y comprendemos lo que significan el poder y el conocimiento.
  • 42.
    El reto paraquien sigue el camino de los brujos es trabajar duramente para conseguir que estos momentos mágicos en que consigue encarnar el mito, sean cada vez más frecuentes y continuos, hasta que la magia predomine sobre la sumisión y la armonía sobre el caos. Hasta que su sueño de poder y libertad predominen sobre la realidad de la gente de todos los días. Hasta que el sueño se vuelva realidad.
  • 43.
    Dicen los brujosque una persona adelanta hacia al saber cómo hacia la guerra: con miedo, con respeto, bien despierto y con absoluta confianza, por esto el camino del brujo es parecido al de un guerrero. El brujo, como el guerrero, siempre está en lucha. Su lucha es contra sus propias debilidades y limitaciones, contra las fuerzas que se oponen al ensanchamiento de su conocimiento y poder, contra las fuerzas de su destino como hombre corriente y común, determinado en todo por su historia personal y circunstancias.
  • 44.
    El aprendiz debrujo, quiere rescatar la posibilidad de elegir por sí mismo, como ser y como vivir. Es una lucha por la armonía y la quietud, por la libertad a sabiendas de que esta empieza dentro de un mismo, para proyectarse de allí hacia todo lo que compone el mundo en que actúa. Es una lucha callada, suave y alegre.
  • 45.
    Entre las armasfundamentales del brujo, se tiene que destacar la voluntad, un poder que emana de si mismo para tocar y sentir el mundo, para dirigirlo. Un poder que tendrá que llevarlo a batallas más grandes e intensas, que su razón no se atrevería a enfrentar.
  • 46.
    Cuenta también comoformidable escudo, con la conciencia plena de su muerte inminente y por lo tanto hace de cada acto su última batalla y por lo tanto, da lo mejor de sí. Con la muerte como compañera constante que infunde poder a todos sus actos, transforma en tiempo mágico su tiempo como hombre vivo sobre la tierra. Esta conciencia de la muerte inminente le dota del desenganche necesario para no aferrarse a nada y para no negarse a nada.
  • 47.
    Desenganchado de todo, conscientede su muerte inminente y en constante lucha, el brujo aprende a construir su vida gracias al poder de sus decisiones. Trabaja para conseguir el control de sí mismo en cada momento y al hacerlo, consigue el control de su mundo personal. Ha tomado en sus manos el rumbo de su vida…