El documento destaca la importancia del canto en la misa según la nueva Instrucción General del Misal Romano. Resalta que el canto es una señal de júbilo y oración, y que la misa debe dar gran importancia al canto de la asamblea. El coro debe ubicarse entre la asamblea para facilitar la participación de todos en el canto. Los responsables del canto deben elegir himnos acordes a cada momento litúrgico y animar a la asamblea a cantar para que no sea un mero espectador.