Incrustar presentación
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El Gigante era muy egoísta y prohibió a los niños jugar en su jardín, por lo que su jardín permaneció en invierno mientras los demás lugares florecían en primavera. Un día, el Gigante se arrepintió de su egoísmo y oyó a los niños jugando en su jardín otra vez, trayendo de vuelta la primavera con pájaros cantando, árboles con hojas y flores.
