El documento narra la historia del Hipocampo de Oro, un rey de los mares que sufre porque cada mes debe buscar nuevos ojos, una copa de sangre y el azahar de un durazno para mantener su poder y belleza. Le cuenta su problema a la viuda Glicina y le explica que aunque es un gran sufrimiento buscarlos cada mes, el placer que siente al encontrarlos y poseerlos por un tiempo lo vale.