Belinda se encuentra jugando en el bosque con unos enanos cuando escucha el aullido de un lobo hambriento. Al día siguiente, sintiéndose compadecida del lobo, deja comida para él. Más tarde, ve acercarse a un cordero blanco y lo invita a acompañarla, pero resulta ser el lobo disfrazado que la ataca. El lobo escapa tras quitarse el disfraz, dejando a Belinda estremecida pero feliz de haber ganado un nuevo amigo.