El patito feo nace feo y desgarbado, por lo que es rechazado por su madre y sus hermanos patitos. Busca refugio en otra granja pero también es rechazado. Sufre durante el invierno hasta que encuentra un estanque con cisnes, quienes lo aceptan como uno de los suyos. Al verse en el agua, descubre que se ha transformado en un hermoso cisne.