El documento describe cómo el perdón es la clave para el progreso espiritual y la paz interior. Nos dice que debemos perdonar para ser perdonados por Dios y liberarnos del resentimiento. El desafío es perdonar y olvidar, orando por quienes nos ofenden y visualizándonos abrazándolos con afecto para dejar ir la ira. El ejemplo supremo de perdón es Jesús en la cruz, quien no se enojó a pesar de la injusticia que sufría.