La maestra les lee por segunda ocasión a los niños la historia de "La peor señora del mundo". Al leer las descripciones de las maldades que hace el personaje, uno de los niños muestra angustia. La maestra continúa leyendo para hacer que los niños se concentren en escuchar la lectura en lugar de ver las ilustraciones. Su objetivo es que los niños disfruten de la lectura como una actividad cotidiana.