Harry vivía en un pueblo pobre con sus padres Daniela y Pablo, quienes le daban todo lo necesario a pesar de la humildad. Un día, su primo Pepe de la ciudad se burló de él y su pueblo, pero Harry dijo que aunque les faltaban cosas, era feliz con su familia. La madre aplaudió orgullosa. Luego, el Principito les dijo que no se debe humillar a otros ni aparentar lo que no se es, y que aunque Harry desea más, está contento con lo que tiene y debe luchar de forma honesta por