La natación surgió de la necesidad humana de adaptarse al medio acuático. Tiene orígenes ancestrales y se practicaba en civilizaciones antiguas como forma de entrenamiento militar y por sus beneficios terapéuticos. A finales del siglo XVIII se instituyó la natación de competición en Gran Bretaña y se creó la primera organización, estableciéndose luego en otros países. La natación ha sido un deporte olímpico desde 1896 y actualmente se centra en batir récords de velocidad.