La historia narra la relación entre Nicolás, un gato elegante, y Lino, un ratón. Tras un desafío donde el gato debía atrapar al ratón en 24 horas, Nicolás, en lugar de devorarlo, se dejó cautivar por las historias y canciones de Lino, descubriendo la importancia del corazón y la amistad. Al final, ambos personajes se convierten en amigos inseparables, resaltando la moraleja de no juzgar a los demás por su apariencia.