El cuento trata sobre la relación entre un niño y un árbol a lo largo del tiempo. Cuando el niño era pequeño, jugaba y pasaba tiempo con el árbol, quien lo hacía feliz. Con el tiempo, el niño creció y ya no quería jugar, sino que pedía cosas al árbol como dinero, madera para una casa, y un bote. A pesar de la tristeza, el árbol daba al niño lo que pedía para que fuera feliz. Al final, cuando el niño regresó cansado, el árbol ya no tenía nada más