La configuración del relieve chileno es el resultado de procesos geológicos como la tectónica de placas, la actividad volcánica y la erosión glacial. Las principales unidades del relieve incluyen la Cordillera de los Andes, la Depresión Intermedia, la Cordillera de la Costa y las Planicies Litorales. La alta sismicidad de Chile se debe principalmente a la fricción entre las placas de Nazca y Sudamericana.