El respeto se define como una consideración y atención hacia los demás que es fundamental para una convivencia pacífica. Implica entender que la libertad de cada persona termina donde empieza la del otro. Se debe enseñar el respeto a los niños manteniendo la calma, sin insultos, poniendo límites y felicitando cuando son respetuosos. Para sentirse respetado, es importante tratar a los demás con respeto, respetarse a sí mismo y rodearse de personas adecuadas.