El respeto proviene del latín "respectus" y significa atención y consideración hacia los demás. Es importante para una comunicación efectiva, la educación y las relaciones sociales. Se aprende el respeto en el hogar a través de los padres y profesores, y se aplica en la familia y con amigos. El respeto no se debe condicionar a factores como la raza, sexo u origen social, sino que es inherente a todo ser humano.