El documento describe el sector terciario en España, que incluye actividades como los servicios, el turismo, el comercio y los transportes. Estos sectores son fundamentales para la economía española. El turismo es muy importante y ha experimentado un gran crecimiento desde la década de 1960, convirtiéndose en una fuente clave de ingresos. España también depende mucho del comercio exterior aunque tiene una balanza comercial negativa, que se compensa con una balanza de pagos positiva.