El tren funciona transportando pasajeros y mercancías en vagones conectados a una locomotora que circula sobre carriles. Puede ir sobre carriles convencionales o vías para levitación magnética. Aunque el tren puede beneficiar la economía y el acceso a servicios, también causa daños ambientales como la pérdida de hábitats por la construcción de vías e infraestructura y la contaminación.