La Naturaleza, nos recibe, nos huele,
    nos toca y decide si nos acepta. Si nos
       entregamos y mostramos tal cual
    somos, nos da la bienvenida y nos abre
                 sus portales




                               .
No nos pide que seamos de tal o cual forma. No nos considera
     ni mejores ni peores que nada. Nos pide boleto de
                         autenticidad.
Nos ve tal cual somos en Esencia, la cual nos identifica como
              iguales; componentes de un Todo.




        Así vamos ingresando, en ese espacio
            de Magia, de Equilibrio y Paz.
Cada célula de nuestro organismo comienza a vibrar de manera diferente, el
                agradecimiento te invade y el respeto te dirige.
Te van abriendo camino, los guardianes de la Tierra, del Aire, del Fuego y del
                                      Agua.
 Ahí, tu espíritu se expande cada vez más, tu corazón abre sus pétalos como
                 flor pura bebiendo los rayos del hermano Sol.
 Te traiciona en algún momento el “travieso” y dudas si mereces tan grande
                                     honor.
De inmediato, el viento te tranquiliza, penetra por tu oído y te silba la canción
   que tu alma reconoce… ejecuta tu nota individual y comienza una melodía
                        indescriptible, personal, única.
Ahí ya estas tranquilo, estoy donde debo estar, en el momento que debo estar.
   Nos agrupamos en torno a un hermano, que nos transmite su conocimiento
 haciendo uso del verbo y, con el poder que el mismo tiene, nos da el soplo de
  vida que algunos gustamos llamar; Conciencia. Son esos momentos en que el
  Universo te esta pariendo y naces al mundo sutil. Dejas las ataduras de lo
                           denso y ya no hay límites!




    En aquel valle, te abrazan las sierras, la Luna baja a la tierra y cuan
            madre nos cobija, el Sol se pone de pie y nos bendice.
    Cada espíritu se compromete a emprender la travesía. Aquietamos los
        sonidos de la materia para poder oír los reales, los sagrados.
 Sin embargo toda aquella grandeza que sentís se hace pequeña cuando esos
         ojos enormes te miran al alma, el portal se abre e ingresas!
Somos guirnaldas de colores y
nos transformamos en el centro
de atención de quienes habitan
              el Valle.
    Algunos interrumpieron su
   trabajo, otros su descanso,
  otros sus baños y vinieron a
 unirse a nosotros en un grado
intermedio entre su vibración y
            la nuestra.
    Sin embargo Todos con un
  sentimiento en común, el de
             sanarnos.
  Cada uno sentiría diferente,
    pero ellos que son sabios,
      supieron donde llegar.
Estaban los que cosquillaron con suaves plumas afinando nuestro instrumento
hasta ordenar los sonidos. Los que nos humearon con aromas celestiales; las
 que susurraban con las flores y jugueteando a nuestro redor dejaron una
            estela luminosa y los curumines que reían sin cesar
                                        .
           Allí, no sentí volar ni una flecha; ese lugar es de Paz.
  Esa Paz que va sintonizando con nosotros y hace que nuestros centros de
energía se alineen en la medida cierta; en un cálculo de geometría sagrada,
  donde cada círculo lo traza un compás de Luz regido por Leyes Divinas.
Un hermanito de oro corre a saludarnos y nos
     recuerda la pureza de su especie.
El tiempo no transcurre, no
  existe antes ni después.
Nuestro ciclo va finalizando con la tarde y a medida que

 el astro rubio recoge su cabellera, nuestros pies guían

 nuestro descenso en una suerte de Camino del Minuan.

 En sintonía al camino del Inca, en otro sitio sagrado.
Esta tierra tiene la huella de algún Carapé,
    algún Casupá, de hermanos Guenoas,
    hermanos Yaros, hermanos Charrúas.

    De algún Mainumbí a quienes yo tanto
admiro y por sobre todas las cosas, albergó las
moradas de esos espíritus que supieron pisar
  sin hacer daño y honrar su pasaje en estas
             alfombras de cuarzo.
Los que nos dejaron un sendero en
   piedra. Donde los montículos
   ofician de estrellas terrestres,
    cuyas constelaciones marcan
 puntos de unión, laberintos hacia
  lo alto, comunicación con Dios.
Lo cual nos dice que lo sagrado era antes como es ahora; es
   arriba como es abajo. Lo sagrado esta en nosotros cuando
                   recordamos que somos UNO.
Vamos dejando atrás nuestras cargas y bajamos el Valle colmados
                            de tesoros.
Cuando las luces se van durmiendo,
 agradecemos un rápido beso de una ondina
de las aguas frías, un apretón de manos del
 guardián, que observa atento los minerales
    que con él moran; los silfos acarician
     nuestras mejillas y las salamandras
    comienzan la danza de la despedida.
La luna ya subió al cielo e iniciamos la partida.
Siento que cubriré mis sueños con una manta álmica, que tejimos con un hilo delgado
                            y puro; el Hilo de la Vida.




En este jueves santo, mas allá de religiones, recordando el ejemplo de humildad y
servicio de nuestro hermano Jesús, no encontraría palabras de agradecimiento por
                                    este día.

El valle de la vida

  • 1.
    La Naturaleza, nosrecibe, nos huele, nos toca y decide si nos acepta. Si nos entregamos y mostramos tal cual somos, nos da la bienvenida y nos abre sus portales . No nos pide que seamos de tal o cual forma. No nos considera ni mejores ni peores que nada. Nos pide boleto de autenticidad. Nos ve tal cual somos en Esencia, la cual nos identifica como iguales; componentes de un Todo. Así vamos ingresando, en ese espacio de Magia, de Equilibrio y Paz.
  • 2.
    Cada célula denuestro organismo comienza a vibrar de manera diferente, el agradecimiento te invade y el respeto te dirige. Te van abriendo camino, los guardianes de la Tierra, del Aire, del Fuego y del Agua. Ahí, tu espíritu se expande cada vez más, tu corazón abre sus pétalos como flor pura bebiendo los rayos del hermano Sol. Te traiciona en algún momento el “travieso” y dudas si mereces tan grande honor. De inmediato, el viento te tranquiliza, penetra por tu oído y te silba la canción que tu alma reconoce… ejecuta tu nota individual y comienza una melodía indescriptible, personal, única.
  • 3.
    Ahí ya estastranquilo, estoy donde debo estar, en el momento que debo estar. Nos agrupamos en torno a un hermano, que nos transmite su conocimiento haciendo uso del verbo y, con el poder que el mismo tiene, nos da el soplo de vida que algunos gustamos llamar; Conciencia. Son esos momentos en que el Universo te esta pariendo y naces al mundo sutil. Dejas las ataduras de lo denso y ya no hay límites! En aquel valle, te abrazan las sierras, la Luna baja a la tierra y cuan madre nos cobija, el Sol se pone de pie y nos bendice. Cada espíritu se compromete a emprender la travesía. Aquietamos los sonidos de la materia para poder oír los reales, los sagrados. Sin embargo toda aquella grandeza que sentís se hace pequeña cuando esos ojos enormes te miran al alma, el portal se abre e ingresas!
  • 4.
    Somos guirnaldas decolores y nos transformamos en el centro de atención de quienes habitan el Valle. Algunos interrumpieron su trabajo, otros su descanso, otros sus baños y vinieron a unirse a nosotros en un grado intermedio entre su vibración y la nuestra. Sin embargo Todos con un sentimiento en común, el de sanarnos. Cada uno sentiría diferente, pero ellos que son sabios, supieron donde llegar.
  • 5.
    Estaban los quecosquillaron con suaves plumas afinando nuestro instrumento hasta ordenar los sonidos. Los que nos humearon con aromas celestiales; las que susurraban con las flores y jugueteando a nuestro redor dejaron una estela luminosa y los curumines que reían sin cesar . Allí, no sentí volar ni una flecha; ese lugar es de Paz. Esa Paz que va sintonizando con nosotros y hace que nuestros centros de energía se alineen en la medida cierta; en un cálculo de geometría sagrada, donde cada círculo lo traza un compás de Luz regido por Leyes Divinas.
  • 6.
    Un hermanito deoro corre a saludarnos y nos recuerda la pureza de su especie.
  • 7.
    El tiempo notranscurre, no existe antes ni después.
  • 8.
    Nuestro ciclo vafinalizando con la tarde y a medida que el astro rubio recoge su cabellera, nuestros pies guían nuestro descenso en una suerte de Camino del Minuan. En sintonía al camino del Inca, en otro sitio sagrado.
  • 9.
    Esta tierra tienela huella de algún Carapé, algún Casupá, de hermanos Guenoas, hermanos Yaros, hermanos Charrúas. De algún Mainumbí a quienes yo tanto admiro y por sobre todas las cosas, albergó las moradas de esos espíritus que supieron pisar sin hacer daño y honrar su pasaje en estas alfombras de cuarzo.
  • 10.
    Los que nosdejaron un sendero en piedra. Donde los montículos ofician de estrellas terrestres, cuyas constelaciones marcan puntos de unión, laberintos hacia lo alto, comunicación con Dios.
  • 11.
    Lo cual nosdice que lo sagrado era antes como es ahora; es arriba como es abajo. Lo sagrado esta en nosotros cuando recordamos que somos UNO. Vamos dejando atrás nuestras cargas y bajamos el Valle colmados de tesoros.
  • 12.
    Cuando las lucesse van durmiendo, agradecemos un rápido beso de una ondina de las aguas frías, un apretón de manos del guardián, que observa atento los minerales que con él moran; los silfos acarician nuestras mejillas y las salamandras comienzan la danza de la despedida.
  • 13.
    La luna yasubió al cielo e iniciamos la partida.
  • 14.
    Siento que cubrirémis sueños con una manta álmica, que tejimos con un hilo delgado y puro; el Hilo de la Vida. En este jueves santo, mas allá de religiones, recordando el ejemplo de humildad y servicio de nuestro hermano Jesús, no encontraría palabras de agradecimiento por este día.