En esta historia, un cachorro y un conejo se hacen amigos a pesar de las preocupaciones iniciales del dueño del conejo sobre el perro. Tras un incidente fatal, los dueños intentan engañar al vecino haciéndole creer que el conejo estaba vivo, lo que lleva a una confusión sobre la verdad y la tendencia humana a juzgar sin conocer todos los hechos. La historia refleja la importancia de la compasión y la verificación antes de emitir juicios sobre los demás.