El poema es una elegía en la que el autor expresa su profundo dolor por la muerte de su amigo Ramón Sijé. A través de imágenes hiperbólicas y figuras literarias como la personificación y la metáfora, el poeta pasa por tres etapas: la aceptación inicial de la muerte, la rebelión ante la pérdida y la esperanza de un futuro reencuentro.