Este poema es una elegía dedicada a Ramón Sijé, un gran amigo del autor Miguel Hernández que falleció repentinamente. El poema está dividido en tres partes: en la primera el autor recuerda los buenos tiempos pasados con su amigo, en la segunda expresa la gran tristeza que siente por su pérdida, y en la tercera elogia algunas cualidades de su amigo. Está compuesto por 15 tercetos siguiendo una estructura métrica y rima consonante típica del género elegíaco.