Este poema de Gustavo Adolfo Bécquer, publicado en 1871, expresa la angustia y soledad de un amor no correspondido. El poeta le pide a elementos de la naturaleza como las olas, rayos y bosque que acaben con su vida para escapar del dolor en las tres primeras estrofas, mientras que en la última prefiere la muerte antes que seguir sufriendo. El poema sigue las características del Romanticismo como la subjetividad y evasión de la realidad a través de la naturaleza.