Los elementos de protección personal (EPP) son equipos diseñados para proteger a los trabajadores de diversos riesgos en el entorno laboral, como químicos, biológicos y físicos. Su uso crea una barrera de seguridad, aunque no previene completamente los accidentes, y su efectividad depende de la capacitación adecuada de los usuarios. Se clasifican en diferentes categorías, incluyendo protección para la cabeza, ojos, oídos, vías respiratorias, manos, pies y ropa especial, y deben ser inspeccionados y mantenidos regularmente.