El documento analiza los efectos de los huracanes en Cuba, destacando la amplitud de su impacto, que abarca vientos intensos y marejadas que pueden afectar zonas costeras. Se mencionan fenómenos específicos como la surgencia del mar y la creación de grandes olas, además de ejemplos históricos significativos, como los huracanes de 1926 y 1932. Se incluyen datos sobre las categorías de huracanes y sus correspondientes alturas de oleaje.