El poema expresa la devoción y confianza total en el Sagrado Corazón de Jesús. El autor pide la gracia de poder repetir su confianza en Él hasta la muerte, a pesar de las dificultades o falta de comprensión, porque prometió entregarle su alma en el bautismo. Concluye afirmando que su esperanza es firme gracias a su confianza en el Sagrado Corazón.