La energía mareomotriz se obtiene de la marea mediante turbinas que convierten la energía cinética de las mareas en energía eléctrica a través de un alternador. Es una fuente renovable, predecible y limpia que no emite gases de efecto invernadero. El movimiento de las mareas hace girar las turbinas de una central mareomotriz conectada a la red eléctrica para distribuir la energía a comunidades e industrias.