Los paneles solares se utilizan para convertir la energía solar en energía eléctrica. Se empezaron a usar comercialmente en los años 1970 y ahora se usan en muchas aplicaciones como generar electricidad para hogares, estaciones de comunicaciones y bombas de agua. Captan la radiación solar y la convierten en electricidad mediante el efecto fotovoltaico en celdas semiconductoras.