El documento describe la evolución histórica de las universidades y su relación con la sociedad y la economía a través de los tiempos. Explica que las primeras universidades europeas se enfocaron en estudios religiosos y teológicos, pero con el tiempo incorporaron conocimientos científicos y técnicos necesarios para el desarrollo industrial. También argumenta que la capacidad de una universidad para desarrollarse de forma autónoma depende del grado de independencia económica y política del país al que pertenece.