El documento discute cómo el uso de la tecnología de la información y la comunicación puede conducir a la pérdida de valores en la sociedad, y ofrece soluciones como la supervisión de los niños y jóvenes por parte de los padres cuando usan la tecnología y no permitir que vean contenido inapropiado en los centros de Internet. También enfatiza la responsabilidad de los padres, maestros y otros adultos de velar por una buena educación.