La convivencia pacífica y democrática requiere que las personas se relacionen respetando las diferencias y promoviendo la igualdad y tolerancia. Valores como la tolerancia, equidad, diálogo, solidaridad y legalidad son fundamentales para una convivencia justa. La convivencia democrática se basa en el respeto mutuo, los derechos y deberes de todos, y en resolver los problemas a través del diálogo y la negociación.