El documento aborda el envejecimiento activo y la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, destacando el aumento en su esperanza de vida y la necesidad de adaptaciones en su atención y recursos. Se propone un estudio para identificar necesidades y experiencias que mejoren su bienestar físico, emocional y social durante la madurez. Se enfatiza la importancia de programas de formación y políticas que promuevan un envejecimiento saludable y la inclusión social de este colectivo.