El envejecimiento provoca cambios significativos en el control postural y capacidades sensoriales y motoras de los adultos mayores, con variaciones en la función del sistema nervioso central y factores de riesgo que pueden influir en el equilibrio. La investigación indica que, aunque algunos adultos mayores no muestran un deterioro significativo en el control postural, otros evidencian deficiencias que aumentan el riesgo de caídas. Los programas de reentrenamiento del equilibrio pueden mejorar sustancialmente la estabilidad y el control postural en esta población.