La síntesis del amoniaco se lleva a cabo mediante el proceso Haber-Bosch, el cual involucra la reacción del nitrógeno y el hidrógeno a altas presiones (superiores a 300 atm), temperaturas entre 400-500°C y en presencia de catalizadores metálicos. Este proceso permite obtener amoniaco de manera industrial a partir de los elementos constituyentes del aire y el gas natural, y ha sido fundamental para la producción de fertilizantes sintéticos.