El documento presenta varios ejemplos de personas e instituciones que no reconocieron el potencial de innovaciones tecnológicas y artísticas en el momento en que fueron introducidas, pero que luego se volvieron muy importantes. Western Union rechazó comprar los derechos del teléfono de Alexander Graham Bell, Decca Records rechazó a los Beatles, e IBM predijo que solo habría demanda para cinco computadoras en el mundo.