La década de 1980 estuvo marcada por las tensiones de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, pero a mediados de la década hubo un acercamiento entre los bloques favorecido por las políticas de Glasnost y Perestroika de Gorbachov. En 1989, la caída del Muro de Berlín simbolizó el fin de la era soviética. La década también estuvo caracterizada por conflictos armados, desastres naturales y el surgimiento de epidemias como el sida.