El autor realizó un viaje de 18 días a China y observó que el país ha abandonado el comunismo de Mao para adoptar un sistema capitalista. La fotografía de Mao solo se ve en dos lugares públicos y la gente joven lo considera un "hombre malo". Deng Xiaoping impulsó reformas capitalistas en la década de 1980 que permitieron la propiedad privada y empresas, llevando al rápido crecimiento económico del país. Aunque queda por privatizar más sectores, China se ha convertido en una economía de mercado.