El documento habla sobre la muerte y el encuentro con Dios como Padre. Explica que en el Antiguo Testamento la muerte se veía como un fin en el "sheol", pero que la revelación de Dios trajo una nueva perspectiva. Jesús venció el pecado y la muerte a través de su muerte y resurrección. Para los creyentes, la muerte significa participar en la muerte de Cristo para también participar en su resurrección. La muerte abre el camino hacia el encuentro con el Padre en la vida eterna.