Este documento explora la hipótesis de que los Evangelios son una transposición diegética de la historia de Julio César. El autor argumenta que si la historia de César se hubiera reescrito y reubicado un siglo después, esto explicaría por qué no hay referencias históricas contemporáneas a Jesús y el surgimiento del cristianismo. El autor analiza paralelismos entre los eventos y nombres en las historias de César y Jesús para apoyar esta teoría.