La lección 9 de la escuela sabática enfatiza que los profetas, como Jeremías, hablan la palabra de Dios y muestran cómo la historia de Israel se desarrolla según sus predicciones. La Biblia revela que la intervención divina guía el curso de los eventos históricos y naturales, en contraposición a la creencia de que todo ocurre por accidente. Este poder de Dios en la historia y la naturaleza es fundamental para comprender la relación entre la divinidad y el mundo.