El documento describe los siete dones del Espíritu Santo que los apóstoles recibieron el día de Pentecostés después de la resurrección de Jesucristo. Los siete dones son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Cada don otorga una capacidad diferente para vivir mejor y seguir los impulsos del Espíritu Santo.