El documento describe los 7 dones del Espíritu Santo según la enseñanza católica: la sabiduría, la inteligencia, el consejo, la fortaleza, la ciencia, la piedad y el temor de Dios. Estos dones son hábitos sobrenaturales infundidos por Dios que ayudan al alma a seguir los impulsos del Espíritu Santo de manera divina. Cada don perfecciona las virtudes y hace al creyente más receptivo a las inspiraciones de Dios.