El documento describe los siete dones del Espíritu Santo: la sabiduría, el entendimiento, el consejo, la fortaleza, el conocimiento, la piedad y el temor del Señor. Cada don espiritual otorga una gracia o virtud diferente, como una mejor comprensión de la fe, intuición para tomar buenas decisiones, perseverancia para obedecer a Dios, discernimiento de la voluntad de Dios, amor hacia Dios y temor al pecado.