El documento presenta cuatro principios de liderazgo ejemplificados por Nehemías: confiar en Dios para el cambio de corazón, la importancia de la planificación, la perseverancia a pesar de la oposición y la necesidad de esperar en oración. También se destaca la autoridad del líder cristiano como un servidor que reconoce sus debilidades y actúa por amor, utilizando su autoridad para edificar en lugar de destruir. La conclusión resalta que un líder debe ser proactivo en la oración, planificación y preparación frente a desafíos, mientras se mantiene firme en la fe y está listo para enfrentar la oposición.